365 días y 1 millón de GRACIAS

Hoy hace exactamente un año del comienzo de esta aventura a la que bauticé como  “Human Being”… La condición humana.

Siempre pensé escribir un post el día de su primer aniversario. Pasaron por mi cabeza multitud de ideas y opciones para hacer de este post un documento especial. Inicialmente pensé en desarrollar un post-resumen que aglutinase y repasase todas las historias tratadas en el blog desde aquel 6 de Octubre de 2011.

Pero, llegada la hora de la verdad, no he podido más que rendirme a la evidencia de mis emociones y he desestimado esa idea original…

La única palabra que realmente me apetece pronunciar… y escribir es GRACIAS. Un sincero, sentido y rotundo GRACIAS en mayúsculas.

Gracias a tod@s aquellos que me animaron en mis inicios, cargados de inquietudes y de temores de “principiante”…

Gracias a tod@s aquellos que fuisteis poco a poco convirtiéndoos en visitantes asiduos del blog…

Gracias a tod@s los que altruistamente habéis ido compartiendo a través de diferentes medios y redes sociales las entradas publicadas desde aquel día…

Gracias a tod@s los que os interesasteis por mis opiniones, llegando a solicitar mi colaboración compartiendo alguno de de los post en sus publicaciones…

Gracias a tod@s los que decidisteis dejar vuestra impronta en modo de comentario a lo largo y ancho de las entradas publicadas…

Gracias a tod@s los que accidentalmente llegasteis hasta aquí aunque fuese tan solo por una vez…

Tod@s sois ya parte de Human Being y espero que Human Being sea también una pequeña parte de vosotros.

Uno blog supone abrir una ventana al interior de nuestros pensamientos, reflexiones e inquietudes. Un blog supone mucho más que la práctica de la escritura.

Un blog, o al menos Human Being es, en sí mismo, lo que pretendía ser… una válvula de escape y un catalizador de mis ideas en gestión de personas, un rincón de lectura circunstancial acerca de la condición humana en las Organizaciones y las vicisitudes que giran en torno a ella.

365 días, 56 entradas, más de 27.000 visitas, y la posición número 13 en el último ranking elaborado por el Observatorio de la Blogosfera de RRHH del mes de Septiembre son datos, que supuestamente indican el impacto del blog a lo largo de este año… pero no son más que eso… datos.

Lo realmente importante y por lo que sin duda habrá merecido la pena todo el tiempo dedicado, el esfuerzo empleado y las toneladas de ilusión volcadas son las ideas, opiniones y, sobretodo, emociones que os haya podido provocar alguna de las entradas publicadas a lo largo de este año. En la medida en que las leísteis, compartisteis y sentisteis… ya son vuestras!

Como de costumbre, son los intangibles los elementos que suelen justificar el esfuerzo y la dedicación hacia algo, y en el caso de este blog y su autor, también.

Human Being continuará su andadura… introducirá algún cambio y evolucionará, porque la innovación y el cambio son la clave del desarrollo en este cambio de época que nos ha tocado vivir… pero mantendrá su espíritu… compartir y regalar ideas y conocimiento en materia de gestión de personas en las Organizaciones, porque si innovar es importante… compartir es vital.

UN MILLÓN DE GRACIAS!

Nos seguimos leyendo, viendo y sintiendo en Human Being…

Andrés Ortega

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sin palabras…

Marcos llamó con discreción a la puerta de Jorge, el Jefe de Proyecto, mientras asomaba tímidamente la cabeza por la puerta entreabierta. Eran las 21:33 del viernes.

–          Disculpa Jorge, oye, ¿Qué tal te pillo?, te quería comentar un tema antes de marcharme.

–          Sí, claro, no te preocupes, tú dirás, pero date prisa que tengo que subir a ver al Jefe, ya sabes, no se quedo conforme del todo con el informe que le enviamos y quiere verlo de nuevo conmigo.

–          No te preocupes, no te robaré mucho tiempo, serán solo cinco minutos.

–          Bueno, tú dirás…, aunque supongo que es sobre el timing del proyecto, ¿verdad? Ya sabes que no te puedo dar más tiempo, vamos muy ajustados y si no lo entregamos nos van a caer por todos lados

–          Mira Jorge, no es exactamente sobre el timing del proyecto de lo que te quería hablar… ya sabes que desde hace ya demasiado tiempo he estado tirando del carro a lo bestia, sobre todo desde que salió Elena y no la reemplazamos; sobre todo desde entonces ha sido un no parar…

He estado reflexionando mucho y… verás…, creo que todo el esfuerzo que he hecho en estos dos últimos años tirando de este asunto,… enfin… que no se han traducido exactamente en lo que yo esperaba por parte de la empresa….

–          Pero hombre Marcos, ¿se trata de eso?, joder no te preocupes, ya sabes que dentro de unos meses estamos en proceso de revisión salarial y ya le dije a Recursos Humanos que este año me pasaba por el forro las dichosas bandas salariales, que estabas trabajando como una bestia y que no quedaría más remedio que reflejarlo en la revisión…

–          Ya, ya, gracias Jorge, pero no se trata de dinero, no de verdad que no es eso, hombre a todos nos gusta ganar más, claro está, pero de verdad que no es una cuestión de dinero. Mira, lo he pensado muchísimo, no he parado de darle vueltas a la cabeza durante las últimas semanas, y, lo que te quería comunicar es que he decidido dejar la empresa.

–          ¿Pero qué dices?- replicó Jorge sin dar crédito-, ¿justo ahora que estamos a cuatro meses de entregar el proyecto?, hombre no me jodas, ¿cómo vas a hacer eso?, ya te he dicho que la revisión está al caer y que este año no va a haber problemas, bien sabes que el año pasado fue complicadísimo y al final la propuesta no pudo colar, pero de este año te aseguro que no pasa.

–          Mira Jorge….yo te lo agradezco enormemente pero está decisión me ha costado muchas horas de sueño tomarla y de verdad que lamento decírtelo pero no hay marcha atrás, quería hablar contigo para entregarte la carta de renuncia. No quiero seguir en el proyecto.

Depositó la carta sobre la mesa  indicando que su fecha de salida sería dentro de un mes.

–          De verás que lo siento, haré todo lo posible para traspasar en estas semanas todos los temas pendientes a quien tu me indiques

Se levantó de la silla sereno y tranquilo, sabiendo que había hecho lo correcto y salió del despacho despidiéndose hasta la mañana siguiente.

Jorge no consiguió que Marcos aceptara la propuesta que en ese mismo momento le puso sobre la mesa, un 20% más de incremento  salarial que entraría en vigor una vez finalizado el proyecto.

De camino a casa en el coche, Jorge no encendió la radio como de costumbre. Conducía pensando en la reunión que acababa de mantener, intentando comprender los motivos que le habrían llevado a tomar la estúpida decisión de salir de la empresa, y además, no entendía su actitud dejándole colgado justo en ese momento.

Su obsesión por el impacto que la salida de Marcos tendría en el resultado final,  le impedía recordar que hacía meses que no bajaba a tomar un café con él, su memoria no ubicaba  la última vez que probablemente insinúo de manera efímera delante del director General el magnífico trabajo que Marcos estaba realizando, que nunca se sentó delante de él de manera natural para decirle que estaba haciendo un trabajo excepcional y  tampoco recordaba que las palabras de agradecimiento que esporádicamente le había dedicado, salían del manual del buen gestor y estas eran huecas, vacías, carentes de afecto simplemente lo agradecía porque el manual así lo indicaba.

No era capaz de recordar que durante mucho tiempo omitió una sincera palmada en la espalda acompañada de un simple pero sincero y honesto “Gracias por tu trabajo”.